El bypass gástrico de una anastomosis tiene como objetivo lograr un significativo y sostenido descenso de peso, así como la remisión, el control o la curación de enfermedades crónicas como la diabetes mellitus tipo 2 e hipertensión. La ventaja de esta técnica es que es simple, reproducible y en extrema necesidad, reversible.
Esta cirugía consta de dos componentes:
Formación de una manga gástrica larga y estrecha que da a esta técnica la capacidad restrictiva
Un bypass o cruce yeyunal con un 40% del total del intestino para formar un asa biliar (Imagen 1) y 60% restante para un asa común.
Esta disposición del tamaño de las asas biliares va a conducir a una mala absorción (grasas) significativa y junto al mecanismo restrictivo se produce la pérdida de peso.
Las ventajas sobre el bypass gástrico clásico o de dos anastomosis son:
Se realiza una sola anastomosis con lo que disminuye el riesgo de fugas o fistulas que conlleva una sola anastomosis
El poder contar todo el intestino nos permite individualizar a los pacientes ya que la longitud del intestino varía en cada paciente según su genero y estatura y con esto podemos situar el lugar exacto donde realizar la anastomosis para garantizar la perdida de peso y evitar efectos indeseables como la desnutrición
La pérdida de peso es comparable con el bypass gástrico clásico o incluso mejor según algunas series. La resolución de comorbilidades se equipará sobre todo en la diabetes mellitus.